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domingo, 21 de julio de 2013

La guerra entre el pecho y el biberón

la lactancia materna es un asunto que suscita debate desde hace muchos años



Debates en foros, posts de madres blogueras, «peleas» on line entre las defensoras de dar el pecho y las que,por la circunstancia que sea, no han querido o no ha podido darlo. Madres que se sienten atacadas por las opiniones de las demás y conductas intolerantes que van más allá de lo socialmente aceptado conforman los debates cuando muchas mujeres se ponen a debatir en la red (y fuera de ella) sobre este asunto «espinoso». No es un tema baladí y lleva ya años discutiéndose.

Delia Carballo Eguiguren, gestora de contenidos web y comunidades virtuales, es asesora de lactancia materna y responsable de comunicación y formación de la asociación www.criarconapego.com.


Es madre de tres hijos, dos de 9 y 5 años y un bebé de 4 meses, por lo que tiene experiencia sobrada sobre esta cuestión que abordamos.

¿Qué está pasando para que dar el pecho se haya convertido en un debate sin fin?

Objetivamente hablando,todos los bebés humanos deberían alimentarse con leche de sus madres,c
ada madre fabrica exactamente la leche que necesita su bebé, en composición y en cantidad, y durante todo el tiempo que el niño quiera seguir mamando. Podríamos decir que es un sistema perfecto de alimentación. Luego, a priori, no es comprensible que alguien opte por sustituir ese alimento perfecto por un sucedáneo. Todo esto sin tener en cuenta el aspecto emocional de la lactancia materna, la cual facilita enormemente el vínculo afectivo entre madre y bebé, pero cuya ausencia no priva de este vínculo, como todos sabemos.

Dicho esto, ahí se acaba la teoría y entramos en la vida real. Tenemos, por un lado, a las madres, con circunstancias muy diferentes las unas de las otras. Y tenemos, por otro, a la sociedad, que marca aquello que es «normal».

Hasta el siglo XX lo «normal» era dar el pecho. A principios de ese siglo aparecieron las primeras leches artificiales y, por diversos motivos, estas empezaron a sustituir a la leche materna como método de alimentación infantil. Después de que toda la historia de la humanidad estuviera sustentada en la lactancia materna, la ciencia dice que la lactancia artificial es mejor, y lo «normal» pasa a ser el biberón.

Alrededor de los años 70, la preocupación por la prevalencia de la lactancia artificial empieza a promover diversas actuaciones que pretenden visibilizar la problemática asociada al uso de la leche artificial, y promocionar la alimentación con lactancia materna. Poco a poco, ésta vuelve a ganar terreno.

Ahora nos encontramos en un momento en el que las madres están divididas. Todas las madres queremos lo mejor para nuestros hijos. Pero ¿qué es lo mejor? ¿Lo mejor es lo más sano? ¿Lo mejor para un bebé es también lo mejor para su madre? ¿O lo mejor es lo «normal»? ¿Y qué es lo «normal» hoy en día?

Yo creo que no hay una verdad absoluta sobre qué es lo mejor para una madre y un bebé, porque hay multitud de factores que hay que tener en cuenta,s
i siempre se dio el pecho (antes de inventarse la leche artificial) ¿por qué tanto fracaso ahora? Antes de inventarse la fórmula habría mujeres que no podrían pero parece que menos. 

¿Hemos cambiado las mujeres o es que las circunstancias actuales han provocado que hayamos cambiado?

Siempre ha habido mujeres que no han podido dar el pecho. Hay algunas enfermedades que afectan negativamente a la producción de leche, puede no existir suficiente tejido mamario, etc. Hoy en día, hablando desde un punto meramente médico, hay muy pocos casos en los que una enfermedad puede impedir la lactancia materna, porque por ejemplo, la diabetes o el hipotiroidismo se pueden tratar con medicación y ésta es compatible con la lactancia materna. 

Luego, en teoría, las opciones de las madres para dar el pecho deberían haber mejorado,pero, aunque tenemos los medios para tratar las enfermedades, hay muchos profesionales de la salud que no conocen cómo afectan estas a la producción de leche materna. Y que desconocen además, las patologías propias de la lactancia materna. Eso sin mencionar que muchos están convencidos de que las madres lactantes no pueden tomar medicación.

Saliendo del tema puramente médico, hay toda una problemática asociada a la lactancia materna que las mujeres, por lo general, desconocen. La lactancia tiene un componente fisiológico e instintivo, pero en gran medida es un acto que se aprende por imitación de nuestros congéneres. Antiguamente disponíamos en nuestro entorno de muchas mujeres lactantes en las que fijarnos. Pero eso cambió cuando la lactancia artificial se convirtió en la primera opción de alimentación. Actualmente todavía hay muchísimas mujeres que se enfrentan a su primera lactancia sin ningún referente cercano en el que fijarse y apoyarse.

Incluso cuando la lactancia se desarrolla sin problemas graves, una madre lactante necesita rodearse de otras madres lactantes. Sentirse acompañada y comprendida por sus iguales hace la experiencia mucho más satisfactoria.

Sin ese apoyo, cualquier inconveniente puede magnificarse hasta desembocar en el abandono de la lactancia.

Muchas mujeres aseguran que no han podido dar el pecho y si bien hay gente que las apoya, otras, a veces con maneras menos cariñosas, les hacen ver que eso es imposible. 

¿De dónde crees que han surgido estos grupos que a veces parecen tan irreconciliables?

Imagino que en algunos casos se debe a que una madre que ha tenido una lactancia «fácil» y ha disfrutado enormemente de ella no puede comprender que otra no elija esa opción. En el otro extremo,una madre que ha tenido una lactancia terrible, con multitud de problemas, y ha conseguido sacarla adelante,no puede comprender que otra no luche tanto como ella lo hizo.

Las mujeres que dicen que es imposible que una madre no pueda dar el pecho, suelen usar la tan manida frase de «solo un pequeño porcentaje de las mujeres son incapaces de amamantar», que se basa en que realmente existen solo unas pocas patologías que impidan completamente dar el pecho. 

Y no se dan cuenta de que con estas afirmaciones tan rotundas hacen muchísimo daño a aquellas que por unas circunstancias o por otras, han decidido que la lactancia materna no era para ellas, o que les suponía un coste (físico, emocional, laboral, familiar...) excesivamente alto.

Si tienes una madre delante de ti que te confiesa que no quiere dar el pecho porque eso le supone momentos de ansiedad, desazón (por fracaso, presiones, comentarios...) ¿qué le dirías?

Antes de decirle nada, escucharía. Mucho tiempo y atentamente y cuando la madre dejase de hablar, la animaría a seguir hablando un poco más. Hablar de esos sentimientos con una persona que empatiza contigo porque ha pasado por ello o por algo parecido, ayuda muchísimo a la madre.

Si una mujer me busca para desahogarse, estoy ahí para ella,no es mi función convencerla de nada, sólo escucharla, comprenderla y animarla. Creo que no hay nada concreto que se pueda tomar como base para decirle a todas las mujeres en esta situación. Hay que escuchar su historia, eso es lo más importante.

Solo en el caso de que me lo pida, intento explicarle lo que puede estar sucediendo en su caso para que la lactancia no salga adelante. Y si la madre me pide ayuda para seguir adelante con su lactancia, le ofrezco apoyo para intentar solventar esos problemas. Lo que esté en mi mano,claro. A veces, muchas veces, las dificultades reales no tienen que ver con la lactancia en sí, sino con el entorno. Si la madre me pide ayuda para destetar, también le ofrezco mi apoyo.

Se habla mucho de los beneficios para el bebé y también para la madre de dar el pecho pero no se ahonda mucho en los problemas psicológicos que acusan muchas mujeres que «fracasan» al dar el pecho. Estados de ansiedad, sensación de no ser «buenas madres», sentir que no están dando lo mejor de sí. 

¿Qué les dirías?

Una madre siempre da lo mejor de sí,dependiendo de sus circunstancias, toma unas decisiones u otras, pero siempre pone a sus hijos por delante, no me cabe la menor duda. Lo de «buena madre» o «mala madre» deberíamos desterrarlo de nuestro pensamiento. Aunque la lactancia artificial no sea igual de buena que la leche materna, en la decisión de no amamantar a un bebé no solo debe pesar este hecho. 
Hay multitud de factores que influyen. La lactancia artificial es un sustituto alimenticio aceptable, y para todo lo demás, hace falta una madre feliz y tranquila que le pueda dar amor y seguridad a su bebé.

Las madres nos sentimos juzgadas por nuestro entorno cercano y por la sociedad en general en todas y cada una de nuestras decisiones. Necesitamos empoderarnos y ser conscientes de que nadie mejor que nosotras para tomar las decisiones sobre nuestra vida y la de nuestros hijos.

Por otro lado también están las mujeres que se sienten criticadas por dar el pecho a niños que no son bebés. Se siente juzgadas, las miran mal. 

¿Por qué crees que esto está pasando? 

Hace cien años la gente tomaba el pecho hasta pasados los dos o incluso los tres años,aquí también hay varios factores que influyen: muchas de las mujeres que las critican no dieron el pecho y por tanto no aprecian los beneficios de la lactancia materna; otras tuvieron que abandonar la lactancia muy pronto y tienen una sensación de «¿si yo no pude, por qué tú sí vas a poder?»; actualmente por desgracia lo «normal» es dar el pecho pocos meses (circunstancia muy influenciada por la falta de conciliación familiar y laboral); existe una excesiva sexualización de todos los aspectos de la vida, y la gente ve en el acto de dar el pecho algo «sucio»; etc.

Aunque quizás todo esto se podría resumir en el miedo a lo desconocido. Ahora no es habitual ver niños grandes mamando y cuando se ven, causa «desazón», como que algo no «encaja», aunque no se sepa muy bien por qué.
Juicios, opiniones que lastiman.

¿Por qué esta guerra con este tema? Es, sin duda, de las cosas que más polémica generan. ¿Por qué es así si la maternidad es un compendio de muchísimas cosas? ¿Por qué crees que se centran los interminables debates en este tema, el del pecho?

Quizás porque el tipo de leche que toma el bebé afecta directamente a su salud. Según yo lo entiendo, dar leche artificial no quiere decir que tu bebé va a estar más enfermo que uno que tome leche materna.,pero sí tiene más probabilidades de desarrollar ciertas patologías que si tomara leche materna.

Quizás nunca las desarrolle,o tomando leche materna las hubiera desarrollado igual,pero hay muchos riesgos en la alimentación con leche artificial que están probados científicamente y eso no se puede negar,esta certeza podría ser el origen de que los debates sobre leche artifical-leche materna sean tan duros.

Por último, ¿quieres darnos consejos para madres que hayan «fracasado» en el intento de dar el pecho? 
No sólo los físicos, sino también los emocionales.

Sería muy fácil decir «lo primero de todo, no considerarlo un fracaso». 

Pero me temo que eso ayuda más bien poco a una madre que se siente fracasada, y curiosamente es lo que más va a escuchar. A una madre que ha intentado dar el pecho y por lo que sea, su lactancia no salió adelante, le animaría a contarlo. Pero contarlo a alguien que empatice con su situación. A una madre que haya lactado satisfactoriamente o que lo haya intentado y ya haya superado esa sensación de «fracaso». También la animaría a, en la medida de lo posible, entender todas las circunstancias que le llevaron a tomar esa decisión. Pero estas cosas deben hacerlas cuando se sientan preparadas. Este «duelo» también tiene sus fases y la madre tiene que sentirse libre para recorrerlas todas.

viernes, 5 de julio de 2013

Soluciones para que los niños coman



¿Tus hijos pequeños son exigentes con la comida? ¿Viven a hamburguesas y papas fritas? ¿O
simplemente solo comen comida de un color en particular?

 Existen muchos problemas con los niños a la hora de la comida, ya que suelen tener varias mañas para consumir alimentos. Este es uno de los mayores problemas que los padres de preescolares comentan, por lo que estas soluciones para que los niños coman serán muy útiles.

Cómo hacer que tu hijo coma variado

No puedes obligar a tu hijo a que haga nada que no quiera, y comer está dentro de esas cosas. Por lo tanto, si no quiere comer algo, no lo obligues. Debes ofrecer comidas variadas y nutritivas, y comerlas tú, pero no mucho más.
Si tú estás obligando al niño a que coma determinadas cosas, como las verduras, le estás dando una connotación negativa al asunto, por lo que el niño tendrá menos ganas de comerlas.
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Si prueba algo nuevo, aunque sea solo un poco, debes decirle que eso está muy bien, felicitarlo, pero nunca mostrarle que tu estado de ánimo depende de ello. Busca formar divertidas de servirle los platos, de forma que les parezca atractiva la comida y decidan probarla.
También es importante darle a elegir, por ejemplo, entre un plato u otro, o que elijan sus propios cubiertos. Puede parecer una tontería, pero eso les cambia las ganas de comer.
Tampoco te obsesiones tanto por si los niños comen todo lo que necesitan en un día. Es cierto que están creciendo y necesitan estar bien alimentados, pero no pasa nada si no comió su porción de proteínas del día, si el día anterior lo había hecho.

Vegetariano

Muchos niños no comen nada de carne, para algunos es una etapa transitoria, para otros no. Pero si estás preocupada por su salud, debes saber que puede obtener las proteínas de otros elementos, como el queso, el yogurt, legumbres, huevos, y comidas específicas para vegetarianos.

Carnívoro

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Si el niño no come ninguna verdura, puedes probar algunas formas diferentes de cocinarlas: cortadas de forma muy pequeña y hechas con algo de salsa de soja, mezcladas con pollo o arroz. También los muffins de calabacín y las lasagnas y pastas son buenas formas de mezclar verduras. Los wraps hechos con lechuga les encantarán, pero debes elegir un relleno que le encante. También utilizar condimentos como la mostaza, las salsas para ensaladas o el queso fundido son excelentes opciones.

Ideas para menús de niños complicados

Desayuno

  • Waffles con chocolate y jugo de naranja.
  • Cereales de colores con leche y un jugo.

Almuerzo

  • 3 nuggets de pollo y un jugo de naranja.
  • Una porción de pizza, una de torta y alguna golosina.
  • Ravioles y fruta con un poco de azúcar.
  • Pasta con verduras.
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Cena

  • Pasta con un poco de pollo.
  • 3 fingers de pollo, unas pocas papas fritas, un brownie y leche.
  • 2 fingers de muzzarella, arroz blanco, pudding y jugo de frutas.
  • 3 nuggets de pollo con boniato frito y un poco de helado.
  • Pechuga con salsa, sopa.
Con estas soluciones para que los niños coman, ya no tendrás problemas a la hora de la mesa, y tus hijos estarán fuertes y saludables. ¿Te han dado resultado estos trucos?

Llanto de bebé: desesperación de los padres



Aún cuando no seas madre primeriza, el llanto de un bebé siempre preocupa a los padres el llanto es la forma de comunicación que tiene tu bebé para manifestar que algo le molesta o que necesita sentirse satisfecho ante alguna situación en particular. 

Y ahí es donde aparece la "adivina" que hay escondida en cada una de nosotras, que sin necesidad de bola mágica, intuímos por qué llora nuestro pequeño.

De acuerdo a la hora, como los antiguos se guiaban por los astros, sabremos si serán cólicoso hambre; de acuerdo a sus gestos y movimientos, sabremos si tiene sueño; de acuerdo a su insistencia, sabremos si simplemente es producto de un capricho para aquellos padres que aún no logran revelar los motivos de las lágrimas de su pequeño,entre padres les acerca hoylos misterios del llanto de los bebés.


Evitar la frustración de los padres

Habrá momentos en los que sencillamente no podrás hacer nada más que armarte de la santa paciencia de un yogui tibeteano e intentar calmarlo, sin entender muy bien por qué llora está demostrado que durante los dos primeros meses de vida de los niños, el llanto tiende a aumentar, alcanzando su pico más alto, y que después tiende a disminuir, aunque obviamente, los niños no son todos iguales, y esto sea sólo una tendencia este mismo estudio demuestra que algunos niños pueden llorar una hora al día en total, mientras que otros, cinco horas al día.


Mantener la calma

Lo primero que debemos saber los padres es que muchas veces no podremos calmar al bebé, sólo acompañarlo amorosamente. Lo segundo es que no debe sorprendernos si de un momento a otro, nuestro bebé pasa de una felicidad desbordante a un llanto desesperante. 

Los extremos en los bebés también existen.



Los adultos necesitamos continuamente encontrar explicaciones para todo lo que ocurre a nuestro alrededor, porque esto nos genera tranquilidad, pero a veces, simplemente no las hay. Las interpretaciones del llanto del bebé pueden llegar a causar mayor frustración que otra cosa en los padres; algunas madres, incluso llegan a pensar que el bebé llora porque está aburrido con ellas; algunos padres, piensan que el bebé llora sólo cuando ellos llegan de trabajar y eso los hace sentir culpables.

Pero nada más lejos de la realidad, simplemente cuando tu bebé quiera llorar, lo hará, aunque tú pongas en práctica los consejos de todos los libros del mundo. Aún así, cuando elllanto de tu bebé esté acompañado de otros síntomas, como erupciones, picaduras, fiebre, lo más conveniente es consultar con su pediatra, para descartar algún tipo de inconveniente físico.

El resto es sólo paciencia, como en cada cosa que comprende este maravilloso mundo de ser padres. Encuentra más consejos acerca de la crianza de tu bebé.

¿Cuándo disciplinar al hijo de otra persona?



Seguramente has vivido, o te pasará en algún momento, que en el medio de un festejo decumpleaños infantil, el que has aceptado realizar con mucha osadía en tu brillante y pulcra casa, donde recibes a una treintena de chiquillos que parece que nunca hubieran salido de su casa, sobresale un pequeño bribón que es el encargado de exaltar a los demás, soltando improperios y molestando a sus compañeros.

Disciplinar niños ajenos no es fácil. Recuerdo, hace ya muchos años, en uno de los festejos de cumpleaños de mi hija mayor, calculo que más o menos el grupo de niños tendría cinco años, Tomás -nunca olvidaré su nombre- fue el responsable de poner los nervios de punta de mi mamá y los míos propios. No había forma de calmarlo, de hacerle entender que había una animación a la que tenía que incluirse y que no podía correr de aquí para allá, todo el tiempo, como caballo desbocado, porque este comportamiento distraía y molestaba a sus amigos.

No lo entendió hasta que mi madre, luego de hora y media de ruegos y súplicas, lo sentó en una silla y lo dejó allí durante quince minutos. Debo reconocer que yo no tuve el coraje, aunque me encontraba totalmente superada. Sólo después de eso se calmó. Y nosotras pudimos disfrutar al fin del cumpleaños.

Por eso, hoy en entre padres te invitamos a reflexionar en qué circuntancias intervenir cuando otro niño tiene un mal comportamiento y perjudica a otros.

¿Cuándo se justifica que intervengamos para disciplinar a otro niño?

Nuestra intervención será necesaria cuando el comportamiento del niño pueda perjudicar a otros niños, ya que sus acciones, como golpes, puñetazos, mordiscos, patadas, etc, pueden provocar lesiones, aunque sean menores.

También si su comportamiento muestra mala educación, como decir groserías, insultos o malas palabras, o realiza acciones que ponen en riesgo su propia seguridad y la de los demás.


¿Cómo actuar si eres la anfitriona de una fiesta infantil y surge un caso de mal comportamiento?

Como primera medida, es recomendable que antes del inicio de la fiesta de cumpleaños, reúnas a los pequeños, los sientes en ronda, y les marques algunas pautas de comportamiento mínimas que deben respetar para disfrutar la reunión sin problemas utiliza un lenguaje apropiado para la edad, evitando ser severo, y utilizando formas amenas y divertidas.

Pide siempre a los padres de los niños un número de teléfono en el que los puedas ubicar, en caso de que la situación se salga de control.

Pide refuerzos, siempre hay una amiga, una prima, una hermana a quienes les gustan los niños y pueden darte una mano, a la hora de contener al grupo. Yo he utilizado siempre el equipo de rescate formado por mi madre y mi hermana, con excelentes resultados.

Las estrategias nunca están de más cuando se trata de la disciplina de los niños, después de todo, si muchas veces nos resulta trabajoso disciplinar los niños propios, disciplinar los ajenos puede serlo aún más.

¿En qué situación tuviste que llamarle la atención a niños ajenos?