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domingo, 18 de agosto de 2013

¿Se puede ser adicto al sexo como al alcohol o al tabaco?



La hipersexualidad es un trastorno caracterizado por un deseo sexual desenfrenado que se estimula con mucha facilidad, generalmente a través de la vista. Es más común referirse a él como “adicción al sexo”, aunque esta terminología no es correcta, ya que la comunidad científica atribuye este mal a un comportamiento compulsivo y no a una dependencia física y psicológica. Un nuevo estudio viene a desechar del todo esta expresión popular. Investigadores de la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA) han determinado que el cerebro de quienes padecen hipersexualidad no actúa de la misma manera que el de los adictos a las drogas.

Para obtener esta conclusión, los científicos mostraron imágenes estándar e imágenes de sexo explícito a una muestra de hombres y mujeres hipersexuales y analizaron sus respuestas cerebrales, en especial la respuesta P300. Ésta se desencadena 300 milisegundos después de ver una imagen y se incrementa cuando observamos algo que nos provoca un desmedido interés. 

Así, los drogodependientes experimentan una respuesta P300 más alta al ver una sustancia. Pero en el caso de la hipersexualidad, la respuesta cerebral no aumentó en general ante las imágenes sexuales sino que dependió exclusivamente del deseo sexual de cada participante.

La comunidad científica se inclina a pensar, por tanto, que una actividad sexual extrema está relacionada con un comportamiento compulsivo y que este responde más a la necesidad de liberar estrés que a la de experimentar placer.

sábado, 17 de agosto de 2013

El poliamor cómo querer a dos a la vez y no estar loco

Una minoría de españoles está abierto a mantener más de una relación sentimental duradera de forma simultánea y consensuada



Los protagonistas de la serie 'Big Love' HBO

La mayoría de los españoles vive en una monogamia sucesiva, un estilo de relación que va acompañada en ocasiones de infidelidades, pero hay una minoría que entiende el vínculo amoroso de otra forma y que está abierta a mantener más de una relación sentimental duradera de forma simultánea y consensuada.

Esa minoría disfruta con lo que los expertos del querer denominan poliamor, la posibilidad de amar a dos, tres ... a varias personas a la vez, sin estar loco, como diría Antonio Machín y como coinciden psicólogos y sexólogos consultados por Efe al tratar estas relaciones, que son distintas al amor libre o a una infidelidad.

El poliamor se basa más en el amor que en el sexo y sus partidarios consideran que este sentimiento no tiene que estar restringido porque si quieres a alguien deseas lo mejor para esa persona, y eso incluye permitirle ampliar su vida amorosa y sentimental.

Así se refiere al poliamor María Pérez Conchillo, directora del Instituto de Psicología y Sexología Espill y presidenta de la Academia Española de Sexología y Medicina Sexual (AESyMeS). "Son unas relaciones consensuadas abiertas, en las que se entiende que se pueden querer y mantener relaciones emocionales, íntimas o sexuales de forma duradera con más de una persona y no tienen por qué ser necesariamente sexuales", profundiza Conchillo.

Es un amor, por decirlo de alguna forma, más socializado: "Todo esto es aceptado por la pareja, no hay engaño -prosigue-. Hay unos contratos muy claros de integrar a la otra persona y compartir, y de hacerlo con consentimiento y sinceridad". Esto no ocurre en el intercambio de parejas o en el sexo abierto, en los que en algún caso uno de sus miembros da el paso a estas prácticas por el otro.

En el poliamor lo importante es tener la capacidad de elegir otra forma de vivir las relaciones afectivas en general. Pero vivir el amor de esta forma tiene sus complicaciones porque se trata de un estilo menos aceptado socialmente que el enamoramiento en exclusiva.

Es difícil vivirlo porque es poco frecuente, tal y como señala a Efe el director del máster en Sexología de la Universidad Camilo Jose Cela, Carlos de la Cruz, pero eso no significa que no sea posible y deje de ser "normal".
"El reino de las relaciones es el reino de las peculiaridades y que algo sea poco frecuente no significa que se deba catalogar de no 'normal'. El 'no me gustaría, no sería capaz', no significa que no pueda haber eso", incide el psicólogo y sexólogo.

Un ejemplo aún más visual para entender este mundo de peculiaridades: "Yo tampoco sé hacer malabares -apunta Cruz- y no me parece extraño que haya gente que sepa hacerlos y esté feliz haciéndolos". Posiblemente a estos malabaristas les puede parecer sencillo esta forma de amar, pero si, como dice De la Cruz, en vez de dos, se habla de tres "es más probable que haya más cambios y que no siempre todos los cambios sean compatibles con mantener la situación 'de hoy en un futuro'".

Muchas personas al escuchar simplemente la palabra poliamor se habrán preguntado ¿por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo?, una pregunta que este experto contesta con otra: "¿por qué a veces se le llama sexo cuando se le debería llamar amor?". Algunos autores hacen una clara raya entre amor y enamoramiento:

 "El amor es más profundo que el enamoramiento, pero también menos trepidante", según Pilar Varela, profesora de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y autora de "Público amor puro y duro". "Se puede querer a dos personas a la vez, pero no se puede estar enamorado de dos personas a la vez. 
El enamoramiento, esa fuerza arrebatadora que modifica el orden vital, es absolutamente exclusivo, solo cabe estar enamorado de uno", comenta Varela.

El amor es vulnerable y conviene cuidarlo, según la psicóloga, a quien le parece "una tontería peligrosa" eso de 've donde el corazón te lleve'".
Una opinión a la que posiblemente se sume Paloma Carrasco, psicóloga del Hospital Quirón de Sevilla, quien considera conveniente diferenciar "el amor de verdad de los sentimientos".

Para Carrasco se puede sentir atracción por varias personas a la vez, pero no se debe confundir con el amor. "Generalmente, detrás de una situación amorosa de este tipo (que en la mayoría de los casos se experimentará como crisis personal y provocará sufrimiento) se esconderá una importante inmadurez afectiva". Un amor "completo y sano", a su juicio, pide por sí mismo exclusividad y fidelidad" porque el "amor no es matemático, no se puede dividir en partes iguales; antes o después tendrá la necesidad de elegir, decantándose por la persona que más la valore y enriquezca".

El amor tiene multitud de ingredientes

Complicidad, intimidad, pasión, sexo ... y cada uno defiende que su forma de amar es la más plena y completa.
Machín se anticipó hace muchos años a una de ellas, cuando cantaba en su "Corazón Loco" cómo se pueden querer a dos mujeres a la vez y no estar loco".

sábado, 3 de agosto de 2013

Sexo regular para combatir la atrofia vaginal


La atrofia vaginal es una de las afecciones más comunes en mujeres durante la menopausia que conlleva un sinfín de síntomas que no hace más que tambalear su calidad de vida. Además, es la primera causa de dispareunia (dolor durante el coito) lo que puede acarrear más de un problema sexual, que lleva incluso, en determinadas ocasiones, a un rechazo absoluto de las relaciones.

La atrofia vaginal se trata de la pérdida del efecto de los estrógenos sobre la vagina y estas hormonas "son las responsables de mantener en buenas condiciones el epitelio de la vagina" Lola Pérez Jaraíz, ginecóloga del Hospital Quirón San José. La mucosa vaginal se vuelve más fina y más seca y se "producen cambios en el equilibrio de la flora vaginal y en el pH que pueden predisponer a la aparición de infecciones vaginales y urinarias".

De este modo, mantiene la especialista, la atrofia vaginal, y en general la urogenital, es la causa más frecuente de dispareunia y cistitis de repetición en la mujer postmenopaúsica, que se produce de manera secundaria a la disminución hormonal.

Además, este trastorno "se considera una causa generadora de disfunciones sexuales globales, ya que el dolor evita la actividad sexual y acaba produciendo problemas de deseo, trastorno de excitación y anorgasmia de manera secundaria", explica la doctora Francisca Molero, directora del Instituto de Sexología de Barcelona y vicepresidenta de la Federación Española de Sexología (FESS).

La incidencia de esta patología oscila entre un 47% y un 52%, tanto en la población española como a nivel mundial, según informa Pérez Jaraíz, directora también del Instituto de Sexología de Barcelona.
Hidratantes y lubricantes

Los síntomas más claros que genera son: sequedad vaginal, ardor, picor y, en ocasiones, un aumento de la frecuencia de la micción y dolor al orinar.

En cuanto una mujer note alguno de estas alteraciones (las que suelen aparecer primero son la sequedad vaginal y las molestias en las relaciones sexuales), debe acudir inmediatamente al especialista.

"Muchas mujeres piensan que lo normal es tener molestias vaginales y que por tanto deben asumirlo como algo inevitable. Pero es muy importante que pregunten a su médico por los posibles tratamientos", comenta Pérez Jaraíz.

Actualmente, explica Molero, los tratamientos tienen el objetivo de mantener la vagina y el resto de los tejidos urogenitales en las mejores condiciones posibles. Así, actualmente, existen a nivel farmacológico hidratantes, que deben utilizarse varias veces por semana, y lubricantes, para usar en el momento de las relaciones para evitar el dolor. 

También se pueden emplear cremas con estrógenos para aplicar en la vagina, que reducen los efectos del déficit hormonal en la piel del área genital.

"Mantener una actividad sexual regularmente mejora la función vaginal preservando su elasticidad y previniendo el estrechamiento del introito vaginal", asegura Pérez Jaraiz. Por otro lado, si por diversas razones no se pueden mantener relaciones sexuales, la especialista recomienda el uso de dilatadores vaginales.

Es muy importante que se usen las cremas hidratantes vaginales que recomienda el ginecólogo. Toda mujer menopáusica que refiera problemas de sequedad o que se objetiven en la revisión ginecológica, advierte Molero, deben ser tratadas. "Si según vamos cumpliendo años vamos dándonos cada vez más cremas, 

¿por qué nos las aplicamos en todo el cuerpo y evitamos la zona genital?"

concluye Pérez Jaraíz.Entre un 47% y un 52% de las mujeres a nivel mundial sufre esta afección
Es la primera causa de dolor vaginal durante las relaciones sexuales
Los expertos recomiendan el uso frecuente de hidratantes y lubricantes

Las peculiaridades del sexo bajo el agua



Se deben usar las mismas barreras de protección que fuera del agua
El medio acuoso permite disfrutar de una gran diversidad de sensaciones eróticas

Si echamos la vista atrás hacia algunas de las escenas más apasionantes del cine, probablemente muchas de ellas tengan el agua como protagonista. Desde el mítico baño de Anita Ekberg en la Fontana de Trevi en 

'La Dolce Vita', a las más recientes 'El lago azul', 'La playa' o 'Lucía y el sexo'.

Según los expertos, el agua tiene para algunas personas una connotación erótica que hace que se convierta en inspiración de muchos de nuestros deseos y, sobre todo en verano, en el lugar preferido de miles de personas para dejarse llevar por la imaginación. Pero, a pesar de la fantasía, hay algunas peculiaridades de esta práctica sexual que es necesario resaltar.

Ideas preconcebidas

"En realidad no se puede hablar de riesgos específicos por el hecho de tener encuentros sexuales en el agua, sin embargo, el riesgo partiría de las ideas preconcebidas que llevarán a las personas a no usar protección frente a embarazos no deseados o enfermedades de transmisión sexual", asegura a ELMUNDO.es la médico y sexóloga Ana Rosa Jurado, miembro de la Academia Española de Sexología y Medicina Sexual y presidenta del Instituto Europeo de Sexología.

Hay gente que piensa erróneamente que en el agua no se puede producir un embarazo, o que por el hecho de estar en un medio acuático, el producto del eyaculado dentro de la vagina no va a ser efectivo, o que el agua puede eliminar el riesgo de infecciones de transmisión sexual.

"Todas estas ideas, unidas al hecho de que es más difícil utilizar el preservativo en el medio acuático, podrían relajar a los protagonistas del encuentro y aumentar las posibilidades de tener una relación de riesgo", explica la experta.

Precauciones

Por tanto, es necesario conocer algunas peculiaridades como que el agua no favorece la lubricación vaginal, y si esto dificulta la penetración se puede solucionar con un lubricante de base acuosa. También hay que saber que el preservativo podría romperse. "Es conveniente colocarlo con el pene erecto, como en otras circunstancias, pero mejor fuera del agua, aunque después se pueda tener el encuentro en el agua, vigilando que no se rompa. También el preservativo puede secarse, lo que se solucionaría con lubricante", indica.

Por estos motivos, las precauciones que se debe tomar son exactamente las mismas que fuera del agua: "Utilizar protección contra las enfermedades de transmisión sexual si la pareja no es estable (o no se tienen garantías de que no pueda haber algún tipo de contagio), usar de forma correcta el preservativo (colocándolo fuera del agua y controlando que no se rompa) y tener a mano un buen lubricante de base acuosa", explica esta especialista.

Asimismo y como es lógico, explica la doctora Jurado, también hay que considerar el estado del agua: "Si el agua está estancada o sucia, o si tiene gran cantidad de jabones, se podrían producir irritaciones en cualquier parte de la piel. O si el encuentro sexual es en la playa, también hay que considerar los inconvenientes de la arena, así como los de cualquier otro medio natural".

La Erótica del Agua

Pero una de las peculiaridades que lleva esta práctica sexual es que podemos experimentar otras formas de expresión erótica. De este modo lo explica la sexóloga María Victoria Ramírez Crespo, psicóloga en Lasexologia.com y profesora del Máster Oficial en Sexología de la Universidad Camilo José Cela: "Sabemos que sexo no equivale a coito, y que hay muchas formas de expresar la sexualidad, y esa diversidad sexual puede llegar a ser muy placentera en el agua, quizá por las sensaciones del tacto y el menor peso de los cuerpos".

Así, el medio acuático, añade Jurado, puede proporcionar un espacio discreto para intentar caricias, juegos y experiencias más atrevidas. "La piel es la gran olvidada de los encuentros sexuales, que solemos centrar en los genitales, con lo cual las sensaciones eróticas que se reciben en el agua pueden ser muy novedosas para muchas personas y muy convenientes", comenta.

No obstante, estas prácticas pueden ser placenteras para muchas personas pero no para otras, por lo que Ramírez mantiene que no existen reglas ni recetas universales de lo que es más o menos placentero. 
En sexualidad hay gustos muy diversos y particulares, y distintas situaciones o prácticas que agradarán a unas personas y desagradarán a otras. 

"Las personas somos únicas y particulares y también lo es nuestra sexualidad. Lo importante es conocerse y saber comunicar y negociar bien los gustos y preferencias con la pareja, tanto si se trata de una pareja estable, como de una pareja ocasional (que con estas también se puede negociar)", concluye esta experta.

domingo, 21 de julio de 2013

El 65% de las parejas opta por los juguetes eróticos para mantener viva la llama

A pesar de la crisis, las ventas en este tipo productos han remontado con un crecimiento del 45% en 2013


La última encuesta realizada por SexPlace entre 1.200 clientes revela la importancia de los juegos eróticos para mantener la chispa de los inicios.Los juguetes eróticos se han convertido en el primer recurso de las parejas a la hora de reavivar la llama.

En sus primeros años, las parejas no suelen necesitar motivaciones extra. No obstante,la rutina y el aburrimiento pueden instalarse en las relaciones cuando menos se la espera,pensando en clave erótica, es indispensable reavivar el fuego para que las relaciones sexuales no se resientan.

Según la encuesta de SexPlace, la primera opción que viene a la cabeza de las parejas es optar por los juguetes eróticos para aportar aire fresco a sus momentos de intimidad y afortunadamente el mercado pone al alcance de los amantes una gran variedad de artículos para dar rienda suelta a la pasión.

No se trata sólo de vibradores o consoladores. En realidad, existe una gama muy amplia de juguetes pensados para la pareja:

—Para incentivar los preliminares: aceites para masajes, cremas de chocolate, lubricantes con sabores, ropa interior comestible, anillos vibradores para el hombre, plumas para masajear…

—Vibradores. Un juguete participativo, que ha dejado de verse como sustitutivo o competencia directa del hombre.

—Productos relativos al baño: Sales aromáticas. Jabones para preparar baños de espuma, vibradores adaptados para uso acuático.

—Lencería erótica: Desde la tradicional a la más picante. Conjuntos deropa interior con aberturas estratégicas, de colores impactantes o pretendidamente recatados.

Los encuestados destacan que cualquier tipo de aliciente es importante. De hecho, los juguetes eróticos no solamente han sido ideados para ofrecer placer físico. En realidad, son una fuente de estímulo psicológico inagotable, en ocasiones mucho más decisivo que el físico. El placer sexual está íntimamente ligado a la satisfacción psicológica. 

La primera norma a la hora de buscar el placer físico es explotar la imaginación y la creatividad.

Según las respuestas del cuestionario, «las parejas tienen ideas preconcebidas sobre los productos. Nuestra labor es asesorarles de un modo preciso sobre lo que creemos que puede ajustarse más a sus necesidades. Algunas parejas nos piden asesoramiento abiertamente, en otros casos somos nosotros quienes explicamos las posibilidades de los artículos, con naturalidad, para facilitarles la compra». explica Geri Asenova, relaciones externas de SexPlace.
Exito de ventas durante la crisis

Tras la recesión ocasionada por las crisis, las ventas en este tipo de establecimientos han remontado, con un incremento del 45% en 2013, según datos de SexPlace.

viernes, 14 de junio de 2013

Recuperar el sexo tras un infarto: cómo disipar miedos y dudas


Hay que hablar con el médico y la pareja y despojarse de tabúes y vergüenzas el gasto energético es similar al que genera subir dos pisos de escaleras.
En un estudio, de 5.559 casos de muerte repentina por causas no traumáticas, solo 34 de ellos se produjeron durante el coito por un fallo cardiaco.

Tras sufrir un ataque cardíaco los miedos y las dudas nos bloquean a la hora de recuperar nuestro ritmo y nuestra actividad vital. La persona que ha pasado por un infarto se pregunta si puede tener la vida sexual que tuvo. Incluso el miedo le hace preguntarse: ¿Puedo morir durante el acto sexual después de haber sufrido un ataque al corazón? Para disipar todas las dudas lo que hay que hacer es hablar con el médico y la pareja.

El entrenamiento físico y psicológico ayuda a conocer nuestra respuesta físicaEl doctor Javier Andrés Novales, coordinador de Cardiología de los hospitales vizcaínos de San Eloy en Baracaldo y San Juan de Dios en Santurce, explica que "tras sufrir un infarto de miocardio el paciente cardíaco se replantea todos los quehaceres cotidianos y sus posibles secuelas, entre ellosalgunas preguntas y temores sobre su vida sexual".

Lo primero es "despojarse de todos los tabúes o de la vergüenza que se pueda experimentar al consultar estos temas con el médico o el psicólogo". Según este especialista, "la ausencia de actividad sexual en la pareja tras un infarto de miocardio puede ser consecuencia del miedo a la muerte durante el coito, aunque en realidad, los casos de fallecimiento durante el acto sexual ocurren en un porcentaje muy bajo".
Un esfuerzo físico moderado

Desde la Fundación Española del Corazón ( FEC) recuerdan que en un estudio de referencia, sobre 5.559 casos de muerte repentina por causas no traumáticas, solo 34 de ellos se produjeron durante el coito por un fallo cardiaco.

Los casos de muerte durante el acto sexual ocurren en un porcentaje muy bajoSegún este estudio publicado en Japón, en 27 de esas 34 relaciones, la persona fallecida estaba realizando el acto sexual con una pareja distinta de la habitual. Indudablemente, factores externos influyeron de forma significativa en el desenlace según los expertos, como podrían ser nerviosismo, mayor excitación, sentimientos de culpa, necesidad de quedar bien, etc.

Para el doctor Novales, "los miedos y ansiedades que surgen con más frecuencia respecto a la vida sexual se refieren al esfuerzo físico que requiere esta actividad, ya que el paciente suele tener miedo a que el coito suponga un riesgo importante para su corazón".

Durante el acto sexual "los gastos energéticos son similares a los que genera subir dos pisos de escaleras, la frecuencia cardiaca es inferior a la que se produce durante otras actividades normales de la vida cotidiana, y el esfuerzo físico que se requiere podría calificarse de moderado, lo que en principio no traería ninguna complicación", indica el doctor Novales.

Si un paciente sube dos pisos de escaleras sin tener dolor en el pecho o fatiga puede tener sexoEl especialista recomienda reanudar las relaciones sexuales "tras un entrenamiento físico y psicológico adecuado y progresivo, gracias al cual se aprende a detectar cuáles son las respuestas físicas del cuerpo después de un esfuerzo. En líneas generales, pueden reanudarse a las dos semanas del alta hospitalaria, consultando siempre con el médico".

"Si un paciente es capaz de subir dos pisos de escaleras sin tener dolor en el pecho o fatiga excesiva, es capaz, desde el punto de vista físico, de mantener relaciones sexuales plenas", añade.

Otras cuestiones susceptibles de ser tratadas por un psicólogo, según Novales, son los síntomas de depresión que podrían provocar los estados de impotencia y de frigidez, motivados por el tratamiento farmacológico, o la descompensación psicológica provocada por la enfermedad cardiaca.

Normalmente, después de un infarto, un by-pass o una angioplastia, el médico somete al paciente a un test de esfuerzo, vulgarmente conocido como 'la cinta'. Si la persona puede caminar y subir la pendiente durante más de seis minutos, también está capacitada para volver a practicar sexo sin problemas, "ya que las necesidades del corazón durante el coito son menores al esfuerzo realizado en esta prueba", según el doctor Novales.
El sexo es muy sano

Mantener relaciones sexuales no solo no supone un mayor riesgo para la salud en los pacientes que han sufrido cardiopatías o que padecen una enfermedad cardiovascular, siempre que su estado sea estable, sino que además es recomendable porque su carencia acarrea consecuencias negativas ya que suele relacionarse con la ansiedad y la depresión, según expertos de la American Heart Association-AHA (Sociedad Americana del Corazón).

Según el doctor Glenn Levine, investigador del Baylor College of Medicine de Houston (EE UU) y miembro de la AHA, "la actividad sexual aporta una mayor calidad de vida a personas que sufren alguna enfermedad cardiovascular y también a sus parejas".

El ejercicio físico regular y la rehabilitación pueden reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares en quien ha sufrido un ataque al corazón o insuficiencia cardíaca

Los varones piensan en sexo el doble que las mujeres


Ahora resulta que los hombres que duermen poco son más fogosos en el sexo
También piensan más veces que las mujeres en comida (18 veces al día contra 15) y en dormir (11 veces contra 8) las asombrosas revelaciones del 'Atlas Mundial del Sexo'
Michael Douglas intenta desdecirse de sus palabras sobre el sexo oral

El insomnio provoca efectos psicológicos y una desinhibición muy similar a la que genera el consumo excesivo de alcohol

 

¿Has pegado alguna vez un 'gatillazo' cuando estabas a punto de culminar la noche con una sesión de copas, sexo y placer? Si No



Sexo en la cama y con calcetines.



Salud, sexo, placer y orgasmo.




Sabíamos, por un estudio de la Universidad Estatal de Ohio, que los varones piensan en el sexo más a menudo que las mujeres.


El estudio demuestra que los hombres, como media, piensan en cuestiones relacionadas con el sexo "sólo" unas 19 veces al día, mientras que las mujeres lo hacen unas 10 veces.

También que lo hacen más que ellas en relación con otras necesidades físicas, como comer o dormir.
de lo que nos acabamos de enterar es de que la falta de sueño en los hombres tiende a hacerlos más fogosos en la cama.



Esto es lo que sostiene una curiosa investigación científica americana que ha concluído que bastaría una noche en vela para cambiar la percepción que un hombre tiene sobre el interés sexual de su pareja.

El insomnio provoca efectos psicológicos y una desinhibición muy similar a la que genera el consumo excesivo de alcohol.

El estudio,presentado en Baltimor durante el Congreso anual de la American Academy of Sleep Medicine, se llevó a cabo sobre 60 estudiantes estadounidenses y fue liderado por dos profesores de psicología de Arkansas.